domingo, 20 de junio de 2010

II Carrera Popular Villanueva de la Torre

Se terminó el circuito Recorre Guadalajara. Ha valido la pena. La carrera de hoy ha estado a la altura de todas las demás. Cuando tienes centenares de chalets, el recorrido no puede ser bonito, y siempre hay algo que mejorar, pero la verdad es que los que organizan lo hacen lo mejor que pueden y el resultado es más que satisfactorio: carreras cronometradas, no masificadas, facilidad para inscribirse, precio asequible, camiseta de calidad, avituallamiento... pero donde se han salido es con la sorpresa del final.
Mira que defiendo que uno corre por el hecho de superarse, no por los regalos, pero si te regalan una sandía... la cosa cambia. También la bolsa para las zapatillas es un regalo sencillo, pero francamente útil. Pensado, vamos, no porque le sobraba a algún promotor.
La verdad es que esperaba hacer mejor tiempo. Se puede decir que no he mejorado nada en estos meses, pero tampoco es de extrañar cuando no he entrenado ni más ni mejor.
La conclusión final es que la rodilla está como está, que no va a mejorar ya y que cualquier cosa que sea correr menos lo agradecerá. Y en esas estamos: ya estoy inscrito a clases de perfeccionamiento en natación y a punto de comprar una nueva bicicleta. No obstante, no renuncio a correr el maratón de Nueva York en 2011. Y para ello el plan es bajar de 3h10' a finales de este año. Si no fuera por la rodilla, lo daría por un simple trámite, pero está por ver. Seguramente sean mis últimos maratones, pero la buena noticia es que hay deporte más allá de la carrera a pie.
Hasta finales de julio (o agosto).

lunes, 31 de mayo de 2010

Entrenamiento de placer


Ayer decidí hacer una ruta circular que ya había hecho andando varias veces. Se trata, aproximadamente, de recorrer la ribera del Henares y volver por Los Cerros cruzando el puente del Zulema y el puente azul que hay a la altura del Instituto Nacional de Investigación Agraria. Son cerca de 24 kilómetros.
Me levanto a las 6:45 y, mochila de agua a la espalda, a las 7:10 ya estoy trotando. Por lo que sea, pronto me viene a la cabeza aquellas vueltas a La Ojeda (Palencia) de 34 kilómetros cuando preparaba mi primer maratón allá por 1.994 ó 95. Voy escuchando un bootleg de Sting. Cuando dice "A gentleman will walk but never run", sonrío y discrepo.
Llevo ya 6 kilómetros cuando llego al punto en que se daba años atrás la salida de la carrera Subida a Los Santos de la Humosa (¿volverá a celebrarse alguna vez?). Todavía hace fresco. El recorrido coincide con el de la carrera hasta la primera cuesta que sigue a la hondonada previa al subidón: la carrera gira hacia Los Santos, pero yo me vuelvo hacia abajo. Me como la primera barrita. Es poca la bajada. Pronto empieza la parte peor.
Decido subir por la "cuesta del gasoducto", andando pero sin parar. Más me vale andar. Una vez arriba sigo corriendo. La última vez vi un ave enorme (no entiendo de rapaces); esta vez me tengo que conformar con jilgueros, conejos y fauna más normalita. Otras veces he visto codornices, abubillas... Lo que no falta son flores, sobre todo amapolas, mantas de amapolas. Al borde del Ecce Homo, me paro para enviar un mensaje corto de felicitación de cumpleaños a alguien que se merece eso y mucho más. Nunca llevo el móvil, pero llevando mochila, no es molestia. Aprovecho y me como la segunda barrita.
Cuando llego al pie del Ecce Homo, las zapatillas ya van solas, se saben el camino. Muy cansado, claro. De hecho, sé que es una barbaridad meterse 24 kilómetros cuando a la semana muchas veces no los acumulo. Pero voy despacio y disfruto. En casi dos horas no he visto a nadie, pero a medida que me acerco al Zulema empiezo a cruzarme con ciclistas y corredores.
Eso es todo. Más de dos horas y cuarto. Con lo que no contaba era con la alergia. Y es que este año los niveles de polen de gramíneas están disparados. La rodilla tampoco está muy contenta. Ya solo quedan las tres des: ducha, desayuno (pantagruélico) y a descansar...

domingo, 16 de mayo de 2010

I Carrera Popular de Yunquera de Henares

Mira que me fastidia justificarme, pero ¿es que no voy a poder correr una maldita carrera sin algún contratiempo? Esta vez ha sido una lumbalgia. Estaba casi decidido a no ir cuando mi hija me dijo que ella quería correr. Así que no había opción. Fue el viernes, el sábado intenté recuperarme, pero hoy domingo solo estaba algo mejor.
A modo de declaración de intenciones me he ido al final (seríamos unos 250) y he salido al trote. He intentando correr, además de más despacio, arrastrándome, más que con zancadas largas. Esto, junto al relajante muscular y la pomada analgésica, ha conseguido que terminara con cierta dignidad.
Lo de la lumbalgia no es nuevo para mi, pero se ve que no aprendo. Así que he decidido firmemente incluir en cada plan semanal un par de sesiones de fortalecimiento de la musculatura superior. Palabrita del niño Jesús.
Y volviendo al tema del triatlón, esta semana he hecho la prueba de nivel de natación necesaria para poder acceder a las clases de perfeccionamiento tras el verano. Además, tras la carrera de hoy me he presentado a un par de miembros del Complutum Triatlón, para ver cómo funcionan. Me han comentado que no está demasiado organizado. Lástima. Mi gozo en un pozo: tengo que encontrar a alguien que me oriente sobre la cuestión de la bicicleta... pero cuando se me pase la lumbalgia.

lunes, 19 de abril de 2010

IV Miria Villa de Torija

De no haber sido por la lluvia, la de Torija hubiera sido una carrera más. Sencilla, poco masificada, tranquila y sin mucha más historia. Todo bastante normal, aceptable. El problema fue que llovió. En muchas carreras nos llueve y no pasa nada, pero ayer sí.
Sucedió que al comenzar la segunda vuelta empezó a llover a cántaros. Y de cara. Nunca había sentido dolor en los ojos de esa manera. Quizá solo me pasó a mi, pero fue verdaderamente desagradable. No es culpa de nadie, por supuesto.
Pero peor fue lo que pasó más tarde frente a la tienda de Celestino Viejo. El suelo (una maldita esquina que debería haber estado señalizada) era de terrazo. Y con la lluvia era como una plancha de hielo. Yo me caí, se cayó el que me seguía y los que le seguían no se cayeron porque nos vieron caer. Hubo muchas más caídas, desconozco si en el mismo sitio o en otro.
Afortunadamente, lo que pudo ser un accidente severo para alguien creo que quedó en magulladuras nada más. Espero que en próximas ediciones no vuelva a pasar.
Mi tiempo, unos segundos más que en Alovera, pero aceptable si tenemos en cuenta la lluvia y las cuestas.

domingo, 28 de febrero de 2010

XXXII Cross de San Gabriel

Por casualidad me enteré de la celebración de este cross, que se celebraba en casa, y para allá que nos fuimos a correr toda la familia. Teniendo en cuenta que esperaba una carrera familiar, de las de pasar el día, nota alta para el colegio San Gabriel por su buen trabajo. Y encima el día acompañó, después de la bomba meteorológica del día anterior. No entiendo bien por qué a los veteranos nos han hecho correr con juniors y mujeres, pero el que organiza manda...
He recordado un comentario que, haciendo el Camino de Santiago (en bici), nos hizo un ciclista entrado en años cuando llevábamos ya más de 20 kilómetros de Camino ese día: es duro este puerto cuando aún no has entrado en calor... Entonces me pareció casi broma. Pero con la edad comprueba uno que necesita mucho más tiempo para entrar en calor, así que los menos de 4 kilómetros de hoy no me han servido ni para entrar en calor, pero hemos pasado un buen rato. De ninguna manera hemos hecho 3.900 metros, como anunciaba el díptico: han sido (según don Google Maps) 3.270 metros. En 11'48"... que tampoco está mal.
La guinda la ha puesto la BRIPAC. No conozco ninguna carrera que no sea (nada menos que) el MAPOMA que tenga semejante espectáculo en su agenda. He dejado aquí el vídeo de los instantes finales del descenso del último de los 18 especialistas que nos han deleitado con sus saltos. Espectacular.

domingo, 21 de febrero de 2010

I Legua de Pastrana



Me gusta adaptar una bonita frase que leí en un refugio de montaña: "correr sintiendo el viento, la lluvia, la nieve es estar vivo, pero es, sobre todo, ser libre". La verdad es que no ha sido para tanto. Hacía frío y llovía, incluso hemos visto caer copos de nieve en el viaje de ida, pero lo cierto es que he disfrutado mucho con la I Legua de Pastrana y me ha hecho recordar la frase.
La organización ha sido excelente en todos los sentidos. Mi tiempo, muy bueno dado el prácticamente nulo entrenamiento desde Alovera y las constantes cuestas y giros. Los niños, más que agradecidos con los regalos. Y su padre, encantado de ver que uno de ellos era el mejor libro jamás escrito (no creo que haya que decir cuál es).
Como siempre hay que poner pegas, una sola: es para Pastrana, hermosa, pero poco adecuada para estas carreras por su orografía (lo que da más mérito a los organizadores), demasiado viraje a 180 grados.
Y una petición para la próxima edición: AC/DC a tope, genial, pero en las cuestas arriba, que es donde más falta hace.

martes, 26 de enero de 2010

Grandes misterios de la Humanidad: las agujetas


La Humanidad sigue sin resolver grandes incógnitas. Por ejemplo, ¿cómo escribían el cero los antiguos romanos? o ¿por qué la BIOS nos pide pulsar una tecla (Press any key to continue) cuando acaba de decirnos que no encuentra el teclado (Keyboard not installed)?

Pero mi incógnita desde hace días es mucho más dramática: ¿por qué tengo agujetas en los gemelos 8 días después de correr los 10 kilómetros de Alovera? No me habían durado tanto ni después de correr una maratón. O más bien, porque la causa me la imagino, ¿cómo hacer que desaparezcan?

He decidido adentrarme en los arcanos de las fibras musculares para buscar la explicación y tratar de darle solución. Antes de seguir, un aviso: no soy médico, siempre estoy al otro lado de la mesa (como asiduo paciente de traumatólogos y fisioterapeutas), así que todo lo que sigue no son opiniones autorizadas.

Resulta que las agujetas es el nombre coloquial que damos a un dolor muscular llamado dolor muscular de aparición tardía (DMAT) o dolor muscular post-esfuerzo de aparición tardía (DOMPAT). Estas siglas son solo para fardar, no dicen nada que no supiéramos. Tampoco es que agujeta me parezca un gran nombre: a mi no me parece un dolor parecido al de un pinchazo de aguja.


En la wikipedia se describen varias teorías sobre la causa de las agujetas. La teoría más aceptada es que son debidas a la rotura de microfibras musculares por hacer un ejercicio al que no están habituadas. Pero también he leído que la causa es la microrrotura o microdesgarro de fibras musculares. Lo cual me causa desasosiego: ¿se rompen un poco las fibras o se rompen mucho las microfibras? Igual da igual. Como corolario, deduzco que la rotura de fibras es lo peor que te puede pasar y la microrrotura de microfibras debe pasar desapercibida, excepto en caso de úlcera gastroduodenal.

A pesar de ello, parece fácil de entender: usas algo mucho y se rompe. Pero el artículo va más allá. También descarta la teoría clásica de la acumulación de ácido láctico, que nadie entendíamos en absoluto, pero que todos sabíamos explicar como si la hubiéramos parido.Resulta que ácido láctico no puede ser, entre otras razones, porque unos señores han mirado a unos deportistas con mucho cuidado y allí no había cristalitos. Luego estamos ante una leyenda urbana. Y lo más duro del asunto es que el remedio del vasito de azúcar ya no tiene ningún fundamento, porque no es cuestión de tragar glucosa. Yo era más de zamparme una napolitana que de beberme un vaso de agua dulce, lo que dice mucho de mi: si el remedio no funciona, por lo menos que esté rico. Pero ya no me vale la excusa.

Llegamos por fin al quid del asunto: si lo que pasa es que rompen las microfibras ¿cómo las reparamos? es decir ¿cómo podemos reducir su intensidad o acortar su duración? Pues exhaustivas investigaciones recomiendan darse masajes. Si no es suficiente, un poco de frío alivia el dolor y, cuando el dolor es intenso, algo de ibuprofeno es lo más recomendable. En resumen, y por este orden: masajes, frío e ibuprofeno.

Lamento no haber encontrado un remedio más definitivo, pero es lo que hay. No quiero terminar sin una perla que encontré buceando en algún foro:

...me encantan las agujetas, menos en los gemelos porque son peores que las de las piernas, que no te dejan andar y la de piernas andas mal pero andas.